Más Mujer en Ciencia:
encuentros que inspiran
01
Más Mujer
en Ciencia
Más Mujer en Ciencia es un proyecto bajo la órbita de Cultura Científica de la Dirección Nacional de Educación que busca despertar vocaciones científicas en niñas y adolescentes, a través de encuentros y talleres con mujeres científicas.
A través de este proyecto, en Rocha y Lavalleja, hace más de siete años que se construye una red que derriba estereotipos y abre caminos.
Las brechas de género en las vocaciones científicas no son noticia. Se ha avanzado positivamente, pero aún queda mucho camino por recorrer. En ese contexto, hay espacios por donde entra la luz con personas que trabajan todos los días para cambiar esta realidad.
Uno de esos espacios es Más Mujer en Ciencia, un proyecto coordinado por Cultura Científica del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) que funciona en Rocha y Lavalleja, con el apoyo de ANEP, OEI e instituciones dedicadas a la ciencia y a la educación.
"Una red que derriba estereotipos y abre caminos."
02
Una propuesta
que transforma
La historia de Más Mujer en Ciencia surgió en el año 2017, cuando ambas referentes empezaron a identificar que, si bien en instancias como los Clubes de Ciencia, la participación de niñas era buena, la situación cambiaba en los años posteriores, cuando esas mismas estudiantes alcanzaban secundaria.
La información a la que accedieron sobre la participación de mujeres en carreras universitarias vinculadas con la ciencia intensificó esa alarma. Pero eso, lejos de paralizarlas, las alentó a crear un proyecto que ayudara a cambiar la realidad.
La propuesta es voluntaria: las estudiantes que tengan entre 11 y 17 años y quieran participar, deben anotarse y saber que deberán cumplir con el cronograma anual de encuentros. En ese lapso, las chiquilinas tienen reuniones quincenales con mujeres científicas de todo el país.
Desde el principio, el proyecto alcanzó a estudiantes de diferentes contextos. Carla recuerda que en el primer año tuvieron un caso emblemático: "Era una chica de Batlle y Ordóñez que salía a las cinco de la mañana desde su pueblo hacia Montevideo, porque no hay ómnibus directo hasta Minas".
"Cuando mi madre me mostró la propuesta y vi que podía conocer científicas uruguayas, sentí que se me abría otro mundo"
03
La ciencia como
una alternativa real
Paz Hernández tiene 16 años, vive en Minas, Lavalleja, y este es el tercer año que elige participar del proyecto Más Mujer en Ciencia. "Cuando mi madre me mostró la propuesta y vi que podía conocer científicas uruguayas, sentí que se me abría otro mundo", cuenta.
"Siempre me gustó estar al aire libre, mirar insectos, perseguir caminitos de hormigas y leer sobre fauna y flora marina", agrega.
De los encuentros del proyecto, recuerda especialmente una salida nocturna al final del año. "Aprendí que si un árbol brilla de lejos, probablemente tenga insectos. Fue muy lindo vivirlo. Uno de los que más me llamó la atención fue saber que en el río Santa Lucía hay camarones. Eso me voló la cabeza", dice.
El testimonio de Paz resume el corazón del proyecto: ciencia viva, cercana y compartida. "Aunque no te vayas a dedicar a la ciencia, esta experiencia te cambia la forma de ver el mundo", asegura.
"No tenemos mujeres científicas en nuestras familias, este tipo de espacios se vuelven imprescindibles"
04
Vocación y una red
que sostiene
Julieta García tiene 22 años, es de Rocha y participó en Más Mujer en Ciencia durante 2017 y 2018. Hoy, estudia Ciencia Política. Aunque su camino fue por el lado de las ciencias sociales, la experiencia en el proyecto fue clave.
Más Mujer en Ciencia fue, para ella, un espacio de desarrollo, que potenció sus habilidades de liderazgo y comunicación y mejoró la confianza en sí misma. "Me cambió la forma de ver la ciencia, pero sobre todo, la forma de ver lo que es ser mujer, estudiante y profesional en nuestro país."
Eugenia González, también rochense, hoy estudia Bioquímica Clínica en la Facultad de Química de la Universidad de la República. "Estar entre mujeres con intereses comunes, donde no saber algo no constituye una traba, sino una oportunidad, fue transformador."
Para quienes no tenemos mujeres científicas en nuestras familias, este tipo de espacios se vuelven imprescindibles. "El proyecto me ayudó a reconocer histórica y actualmente, el valor de las mujeres en la comunidad científica y también me hizo ver los caminos que faltan recorrer."
"Compartir la pasión por lo que hacemos me hace feliz y hacerlo con chicas jóvenes que tienen todo por delante, es especial"
05
Derribar estereotipos,
construir futuro
Anita Aisenberg estudió la Licenciatura en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, donde también cursó su Maestría y su Doctorado. Actualmente, es profesora titular de Investigación Grado 5 en el IIBCE. Para ella, "la ciencia es todo".
"Terminé trabajando con arácnidos, tratando de entender y comprender por qué los animales hacen lo que hacen y cómo eso puede cambiar a lo largo del tiempo y en respuesta a lo que tienen alrededor", dice Aisenberg.
Anita forma parte de Más Mujer en Ciencia desde el inicio. "Compartir la pasión por lo que hacemos me hace feliz y hacerlo con chicas jóvenes que tienen todo por delante, es especial."
"Más Mujer en Ciencia es esperanza. Es el encuentro con los intereses que tienen las chicas de distintas partes del país." Para Aisenberg, es importante que las estudiantes conecten con la incertidumbre y que su intención es "aportar un granito de arena para que esa búsqueda sea más amable".
"Quiero que sepan que la ciencia es una posibilidad más para las mujeres, que se puede"
06
La perseverancia
como secreto
Vanesa Amarelle tiene un sinfín de títulos y diplomas. Es licenciada en Bioquímica, tiene una maestría y un doctorado y es investigadora. Sin embargo, en 1999, cuando ingresó a la Facultad de Ciencias de la Udelar, lo hizo con un examen del liceo pendiente.
"En ese momento, me afectó mucho eso porque yo ya tenía mi grupo de estudio y de amigos y tuve que irme para volver al año siguiente. No fue fácil", recuerda Amarelle. Para ella, esa es una de las etapas que más le importa contar.
"Me resulta interesante contarles a las chicas mi trayectoria profesional, pero también personal, mi historia. Me gusta decirles todo lo que me dio la ciencia: personas, experiencias, viajes, hasta conocer la Antártida, en mi caso."
Para Vanesa, la brecha de género en la ciencia es un aspecto clave a abordar: "Quiero que sepan que la ciencia es una posibilidad más para las mujeres, que se puede y que somos muchas mujeres haciendo ciencia aunque exista una subrepresentación en cargos de mayor jerarquía."
"Mi experiencia en Más Mujer en Ciencia es muy emocionante. Es un espacio de diálogo, de conversación e intercambio"
07
Las científicas, mujeres
de carne y hueso
Camila Gianotti es licenciada en Antropología, especializada en Arqueología. Trabaja como arqueóloga en el Centro Universitario Regional del Este (CURE) desde que se recibió, en 1998. Su historia con la ciencia se remonta a cuando tenía 12 años.
"Visité muchos lugares que me impresionaron, pero recuerdo especialmente el Museo Nacional de Antropología de México. Me impactó su potencia y me emocionó a tal punto que les dije a mis padres que me quería dedicar a la arqueología."
"Mi experiencia en Más Mujer en Ciencia es muy emocionante. Es un espacio de diálogo, de conversación e intercambio con mujeres adolescentes que llegan para acercarse de alguna forma a la ciencia."
"Más Mujer en Ciencia contribuye enormemente a mostrar que todas podemos hacer ciencia, ser científicas, estudiar, investigar, formarnos, enseñar, trabajar de lo que nos gusta y desarrollarnos. Somos madres, amigas, hermanas. Somos de carne y hueso, como cualquiera."
"Como maestra, encontrar una herramienta que transforma una realidad es hacer realidad una utopía"
08
Una herramienta
que transforma
Una de las particularidades de este proyecto tiene que ver con su origen, que responde al interés genuino de dos maestras que vieron una oportunidad en algo que parecía un desafío inabarcable.
"Yo soy maestra, pero me gusta definirme como educadora, con el sentido que Paulo Freire le daba", dice Carla Pereira. "Desde ese lugar, encontrar una herramienta que transforma una realidad y que permite 'torcer un poco el destino esperado' es hacer realidad una utopía."
"Para mí, Más Mujer en Ciencia es motivación y emoción y eso se cristaliza en los avances de las chiquilinas. Es un espacio donde se construye una voz colectiva y, a la vez, voces individuales."
Para Catalina Olid, también coordinadora, este proyecto es "como un bebé" porque lo pensaron desde cero y lo siguen haciendo de esa forma. "Estamos presentes en todo lo que pasa. En las actividades y sosteniendo a las chiquilinas, en contacto con las familias y con las instituciones."
"Para mí fue importante que ella viera que con trabajo, estudio, determinación y compromiso, las mujeres podemos lograr todo lo que nos proponemos"
09
Familias que acompañan,
un eslabón clave
Las estudiantes que eligen formar parte de este proyecto, en su gran mayoría, lo hacen con el apoyo de sus familias. De hecho, en muchos casos, es a través de familiares que toman conocimiento de Más Mujer en Ciencia.
Laura Acosta es maestra y madre de Julieta, una de las estudiantes que participó en Más Mujer en Ciencia. "Julieta es curiosa por la naturaleza y también tiene un interés especial en los temas de género."
"Después de cada encuentro, Juli tenía un sinfín de anécdotas, datos, pruebas, de todo", recuerda Laura. "Para mí fue importante que ella viera que con trabajo, estudio, determinación y compromiso, las mujeres podemos lograr todo lo que nos proponemos."
"Visitamos laboratorios, participamos de experiencias de intercambio y conocimos universidades", dice, y aclara: "Hablo en primera persona porque la acompañé y pude vivir todo eso con ella."
"Tenemos que construir lo que queremos, sin perder miradas interseccionales"
10
La mirada puesta
en el futuro
Un proyecto que empezó como sueño en 2017 y que hoy lleva ocho años funcionando, naturalmente, ha transitado diferentes momentos. Queda claro que lo que sostiene a Más Mujer en Ciencia son las personas que están detrás, haciendo que las cosas pasen.
Para Carla, la mirada está puesta en pasar a ser programa, sin dejar de ser una construcción colectiva entre adolescentes, científicas, líderes de políticas públicas e instituciones. "Tenemos que construir lo que queremos, sin perder miradas interseccionales."
Catalina tiene una mirada coincidente con la de Carla. Está convencida de que Más Mujer en Ciencia tiene potencial de crecimiento, pero asegura que la única forma de que eso suceda es trabajando en red.
Más Mujer en Ciencia no es solo un programa: es un punto de partida, una chispa que enciende dudas, preguntas, vocaciones e intereses. Es una red que acompaña, más allá del aula. En cada encuentro, en cada historia compartida, se tejen la confianza, la inspiración y el deseo de construir un mundo más justo.